El Mantenimiento de toda propiedad es elemental e indispensable para su correcto funcionamiento y apariencia permanentemente. Podría compararse con el cepillarse los dientes. Si solo lo hacemos muy de vez en cuando los dientes sufren daños irreversibles, sin embargo al mantener un mantenimiento continuo y Preventivo se evitan los daños o al menos se les disminuyen muchísimo en el tiempo, se mantiene una apariencia agradable y se ahorra muchísimo dinero a la larga evitando las “operaciones” mucho más intensas.
La anécdota de las dos ranas es tal vez el mejor ejemplo sobre lo que debemos evitar, Resulta que teníamos dos ranitas muy alegres y pusimos a una de ellas en una sartén fría, Al rato encendimos la sartén muy muy levemente y la ranita no percibía el cambio de temperatura, mas al rato se termina friendo mientras la otra aún está viva. La pintura por ejemplo tiene esa característica, pintamos hoy y muy poco a poco se van llegando las manchas hasta que un par de años después nuestro amigo llega y nos hace ver lo sucias que están nuestras paredes. TODO ESTO Es para presentar las diferencias entre el MANTENIMIENTO PREVENTIVO Y EL MANTENIMIENTO CORRECTIVO
Mantenimiento Preventivo: Toda medida tomada con previsión, durante el período de uso y mantenimiento de La propiedad. Como ejemplo puede ser citado la eliminación del moho ácido y la limpieza de la fachada, resanes y remedios de las superficies expuestas, pinturas con barnices, renovación y construcción de botaguas, goteras, y otras medidas de protección. – el mantenimiento no es más que los trabajos que se deben realizar de forma cíclica, sus tareas deben tener como objetivos la conservación física y funcional de un edificio a lo largo de su vida útil. Es decir, es el conjunto de operaciones y cuidados necesarios para que las instalaciones en su propiedad, en edificios, industrias, etc., puedan seguir funcionando adecuadamente. Los trabajos que deben realizarse de forma cíclica para la atención de los equipos y de los elementos componentes de las construcciones con el fin de subsanar sus deficiencias, y mantener de manera eficaz los servicios que brinden con énfasis especial de aquellas partes que por su uso continuado o por su ubicación se encuentran más expuestos al deterioro.
El preventivo, como su nombre lo indica, se adelanta a cualquier inconveniente que pueda ocurrir en la vida útil de las edificaciones asegurando así que esta cumpla los objetivos para la cual se diseñó, evitando el correctivo, mas tedioso y caro.
El mantenimiento preventivo tiene la posibilidad de ser programado en el tiempo y, por lo tanto, evaluado económicamente. Está destinado, como su nombre indica, a la prevención, teniendo como objetivo el control “a priori ” de las deficiencias y problemas que se puedan plantear en la propiedad debido al uso natural de la misma.