Mantenimiento Correctivo:
Corresponde a los trabajos de diagnóstico, reparación y protección de las estructuras que ya presentan manifestaciones patológicas, o sea corrección de problemas evidentes. En el correctivo se trata de corregir aquellos errores que ya presenta la edificación para así lograr extender su vida útil hasta el máximo y conservar su patrimonio arquitectónico.
El mantenimiento corrector comprende aquellas operaciones necesarias para hacer frente a situaciones inesperadas, es decir, no previstas ni previsibles. Las reparaciones y sustituciones físicas y/o funcionales son operaciones típicas de este tipo de mantenimiento. Mantenimiento correctivo: Es aquel que se realiza para ejecutarlo en las construcciones que requieren correcciones.
Por ultimo tenemos las Reparaciones extraordinarias: Comprenden aquellos trabajos necesarios a efectuar en las propiedades cuando se produzcan las situaciones siguientes:
• Averías extraordinarias derivadas de la acción anormal de agentes climatológicos o ambientales o personales.
• Desperfectos extraordinarios derivados de la vejez anticipada de los componentes, instalaciones, etc. de la propiedad a causa de efectos y vicios ocultos en el diseño o la calidad de la construcción o deterioro con el tiempo.
Organización del mantenimiento.
Organizar el mantenimiento, es definir una política, administrarla y aplicarla sobre el terreno, recoger las conclusiones, analizar estas experiencias y reorientar en consecuencia esta política. Dicha organización consta de dos etapas fundamentales, la planificación del mantenimiento y la responsabilidad en el mantenimiento.
Planificación del mantenimiento:
Su planificación se basa en la durabilidad de sus elementos componentes y es importante además la tipología de cada construcción, la calidad y durabilidad de los materiales utilizados, la calidad de ejecución de la obra, el mantenimiento adecuado, las reparaciones inmediatas de los deterioros, el uso adecuado del inmueble acorde siempre con el proyecto y el cuidado correcto de toda la edificación y sus exteriores porque en la medida en que todos estos factores se cumplan, estaremos prolongando la vida útil de la edificación.
Responsabilidad en el mantenimiento
La responsabilidad del mantenimiento de una propiedad, corresponde en primer lugar al usuario, sea propietario o arrendatario, con una buena utilización de los diferentes componentes interiores y exteriores de su vivienda, con la limpieza, trabajos de conservación habituales y fundamentalmente, informando de todos los defectos o anomalías que observe en el edificio a la persona responsable de su mantenimiento. es importante decir que algunas actividades deben ser asesoradas o ejecutadas por técnicos y profesionales de distinto nivel según la complejidad y peligrosidad de los trabajos. Se considera que actividades como la pintura, limpieza interior y de las áreas exteriores, mantenimiento de cisternas y tanques de agua, por ejemplo, pueden considerar no sólo una participación media del usuario sino incluso ser ejecutadas por él mismo.